jueves, 29 de octubre de 2009

SOBRE UNA BODA EN BANGLADESH

Todo el que conozco que haya vivido acá me dice: “tiene que ir a una boda en Bangladesh”. Ayer finalmente fui a la boda de un amigo, del amigo, de mis vecinos (nop… no conocía a los novios y no recibí ninguna tarjeta de invitación) y si… era algo que tenía que experimentar!

El concepto de las bodas en Bangladesh es muy diferente al de las bodas en mi país. A diferencia de Colombia en donde por lo general solo se invita a la familia y los amigos más cercanos a los novios (o hasta donde la plata alcance), en Bangladesh los novios tienen que invitar a TODOS sus conocidos, no importa si no han hablado con ellos en más de 10 años, así que es normal tener una fiesta de más de1000 invitados. Es tan simple como que, si los novios te invitan… tienes que ir! Y si los novios no te invitan… puedes ir si alguien más lo hace, y no te llaman colado! Con razón a un amigo Bangladeshí casi se le disloca la mandíbula cuando le dije que una boda era considerada grande en Colombia si tenía más de 200 invitados.

La boda se divide en 3 partes, o sea que mínimo son 3 días de ceremonia. Yo solo fui a la última parte, así que cuando vaya a las otras les cuento como es, por ahora esto fui lo que vi:

La boda se celebra en un casa de eventos muy grande (obvio… no podés meter 1000 personas en el patio) decorada con muchas luces tipo arbolito de navidad, así que todo el que pasa por ahí, sabe que se está celebrando una boda. La decoración interior es tan o más imponente como la exterior, en donde la familia hace expresión de toda la preparación y dinero invertido en el evento.

El principal elemento del salón es la “tarima” en donde los novios se sientan en una especie de altar con sillas y flores a los lados. La tradición es que ellos se quedan sentados ahí durante toda la ceremonia, tomándose fotos y videos con todos los asistentes… incluyendo a los colados como yo . Obviamente no iba a desaprovechar la ocasión para tomarme LA FOTO de la noche, pero eso no evitó que me sintiera incómoda con la luz cegadora y acalorante del camarógrafo… pobres los novios que se tienen que aguantar la luz toda la noche (pueden ver el resultado en Facebook).

Después de saludar a los novios, los invitados se sientan al frente de la tarima… háganse de cuenta las bancas de la iglesia mirando al cura (perdón por la comparación católica, pero es la explicación mas simple). En las bancas no se hace nada especial, simplemente socializar un poco con los otros invitados y mirar al frente mientras los novios se siguen tomando fotos.

A los novios los visten con unos atuendos super, super, super especiales y caros. Y se ponen tantas joyas como sea posible. Al igual que la familia, los novios toman horas en ser vestidos y preparados para la ceremonia.

Una vez obtuve el registro fotográfico de mi asistencia, nos dirigimos a comer. Y como buen evento la abundancia de comida no faltó: Arroz, pollo, kabab, jugo, agua, etc. Los novios solo pueden comer hasta el final de la noche y a ellos se les prepara un plato especial en forma de “cabrito”… como si fuera una versión bangladeshi de la lechona (en la versión original los novios comen cabrito de verdad).
Y como dicen por ahí “indio comido, indio ido”, después de que tuvimos la barriga llena, nos dignamos a regresar a la casa.

Definitivamente hubo muchas cosas que me sorprendieron de esta fiesta, sobre todo por lo exótico de los colores de las ropas, lo picante de la comida y la cantidad de personas. Sin embargo hay cosas que siguen siendo iguales para ambos países:
1. El matrimonio es un evento social importante.
2. Las familias gastan mucho dinero en las ceremonias.
3. El vestido de la novia es súper importante.
4. Nunca falta el colado! 

(Para las fotos visita mi perfil en facebook)

1 comentario:

Pablo Senior dijo...

Martis, me divertí mucho con tu explicación de una boda allá! me gusta la forma en la que cuentas las cosas, como si uno estuviera a tu lado!
btw, espero el escrito sobre los otros dos días de boda!

un abrazo caluroso,

Pablo.