domingo, 20 de diciembre de 2009

De las costumbres familiares...

Si hay algo que hace que me guste un lugar es el sentimiento de “familia” que se percibe, la importancia que se le da a las tradiciones que mantienen juntas a diferentes generaciones y las costumbres que invitan a otros a ser parte de su cultura por lo menos por unas cuantas horas.
Durante el último mes he vivido una combinación de fiestas y ritos, correspondientes a diferentes religiones y países del mundo, que me hacen confirmar la importancia de la familia y los valores que aprendemos de ella desde niños.

De lo gringo: Día de Acción de Gracias
Continuando con la lista de cosas paradójicas que he vivido en Bangladesh, faltaba agregar que mi primera cena de Día de Acción de Gracias la celebré en Dhaka junto a otros 30 extranjeros, nótese que solo uno de ellos era Estadounidense (o eso dice), en la casa de uno de los libertadores de la patria Bangladeshí. A pesar de ser una tradición norteamericana, no faltó el típico pavo y la abundancia de otras carnes, salsas, frutos frescos, aperitivos y postres que uno solo es capaz de comerse en una fiesta como estas.
Fue interesante, aprendí un poco de la historia de la fiesta norteamericana y comí como si fuera un oso polar a punto de hibernar. Aunque los presentes veníamos de diferentes países, todos pudimos compartir un poco de ese espíritu que avisa que la navidad ya se acerca.




De lo musulman... EID
El EID es una festividad musulmana muy grande en la que se recuerda al profeta Abraham. Se celebra con la ofrenda de un sacrificio animal (en su mayoría vacas) como una acción de gratitud para Dios por salvar la vida de Ismael, hijo del profeta Abraham.
La carne del animal es separada en tercios, una para la persona que obsequia a la bestia, otra para repartirla entre sus parientes y el último tercio para los necesitados, independientemente de su religión, raza o nacionalidad. (Sacado de wikipedia)
En Bangladesh son tantas las vacas que sacrifican, que las tienen que importar de India (alguien me dijo que importaban alrededor de 500.000 vacunos para esta fecha) y comer carne por las siguientes 2 semanas (Es real, solo hasta mitad de Diciembre volví a comer pollo). Esta fecha la celebre con una familia 100% Bangladeshi. Vi todo el proceso, desde el insumo: la pobre vaca viva, hasta el producto: el Biryani que cocinan después con su carne. Solo digo que por salud mental me rehúso a describir los por menores del asunto. Lo que me pareció muy interesante es que la repartición de la carne se hace cuando esta aún está cruda (Se imaginan recibir de regalo un kilo de carne sin cocinar?)
Esta es definitivamente una de las festividades que nunca voy a olvidar, no solo por el coma alimenticio en el casi caigo después de toda la carne que comí sino, por la cantidad de sangre derramada y animales muertos que vi en las calles (después de haberlos visto rondando por la ciudad durante una semana). Esto, sin contar la cantidad de personas pobres que se paraban en las puertas de las casas de los ricos esperando a que le dieran un poco de la vaca.
Fotos? Hay muchas, pero no soy capaz de montar las que tomé… son bastante impactantes!


La vaquita que se van a comer al dia siguiente



De lo colombiano… Las novenas
Si hay algo que me encanta de haber nacido y crecido en Colombia, es haber podido celebrar las novenas navideñas durante mi niñez. No hay nada que me haga sentir mas cerca de casa que empezar a rezar la “Oracion para todos los días”, cantar un “tutaina” o un “Dulce Jesus mio” y luego comer una docena de buñuelos y unas cuantas natillas (Sip, lo admito, la comida es mi parte favorita).
Afortunadamente en Dhaka hay una pequeña, pero muy acogedora, comunidad de colombianos que no ha dejado atrás esta tradición y con los que he compartido la añoranza de la tierrita del café por estas épocas. Nada me ha hecho más feliz que tener en mis manos de nuevo una pandereta y una maraquita de arroz para cantar villancicos. Y pensar que los últimos 3 años no había vuelto a rezar la novena porque me daba pereza.

Ahora se viene Navidad y Año nuevo que, eso si, sin importar en donde este los celebro con champañita y uvas. Y aunque es la primera vez que paso estas fiestas fuera de casa, no dejaré de ponerme los calzones amarillos y comer las 12 uvas a las 12 en punto... a ver si en el 2010 si se me cumplen todos los deseos :)

jueves, 3 de diciembre de 2009

DE LUTO...

Siempre me he sentido afortunada de vivir en el siglo XXI. La posibilidad de conectarme al mundo con tan solo un click en el icono de Mozila, de conocer la hora en Timisoara sin tener que hacer calculos mentales, de saber que idioma hablan en Indonesia sin tener que ir a la biblioteca, y de saber en donde queda Almaty sin preocuparme si el atlas esta actualizado o no. Pero sobre todo, me siento afortunada de poder hablar con mis amigos y mantenerme actualizada de sus vidas sin importar donde esten, de poder mantener esos lazos de amistad formados en unos cuantos dias de conferencia, en unos cuantos meses de trabajo en equipo, en un año de convivencia o en toda una vida de ires y venires.

Por eso me considero una fanatica del internet y, desde que existe su version inalambrica, del computador portatil, que se ha convertido en mi mejor amigo. Conectarme con mis amigos desde donde este, mostrarles a mis papas sitios que probablemente nunca visitaran, hacerle seguimiento a las elecciones presidenciales en mi pais, bailar la musica del Joe Arroyo en medio de un pais musulman e ir acumulando pruebas de mis mas emocionantes aventuras, son razones por las cuales el portatil y una conexion a internet se han vuelto mi principal herramienta de sobrevivencia en esta, la era de la informacion.

El laptop es para mi lo mismo que el volante para Montoya, el balon para Oliver o las palabras para Marquez (sin compararme con sus ingenios, por supuesto). Es en donde coexisto, me informo, informo y vuelvo a existir para los que no estan aqui.

Y por esto, ahora que alguien se lo ha llevado de mis manos (no se quien, no pregunten), siento su ausencia en el cambio de mi rutina y en la incomunicacion con mis queridos. Es como estar de luto, un luto virtual, en donde no tengo la energia suficiente para encontrar un portatil que tenga teclado con la “ñ”, una pantalla de 10,1 pulgadas (no 8’ ni 12’) y una tarjeta inalambrica decente; o, simplemente, la plata para comprarme otro!!!

Y aunque todos me dicen cuanto lamentan mi perdida –“I’m so sorry”-, haciendome sentir como la viuda de una pequeña villa de campo (pueblo chico, infierno grande), la verdad es que nadie me puede comprender al menos que se encuentre o se haya encontrado en la misma situacion: que le hayan robado su computador portatil durante su intercambio!

Adios amigo mio, gracias por la alegria proporcionada en tan corta vida (solo 5 meses), gracias por tu rapida conexion a internet, tu peso liviano, tu larga duracion de bateria y tu teclado que, aunque pertenecia a un laptop de 10’, era casi del mismo tamaño que uno normal. De corazon, solo espero que tu proximo due;o te trate y te aprecie como lo hice yo, asi no hable español y no sepa como usar la “ñ”.

domingo, 15 de noviembre de 2009

mejor que lo escriba otro

Desde que llegué a Dhaka, he vivido tantas cosas que apenas y me la creo que solo llevo 3 semanas aqui. Son tantas experiencias vividas y tan pocas escritas en este blog, debido a que casi siempre me toca escoger entre Salir/rumbear vs. escribir en el blog (y adivinen cual lado va ganando).

Afortunadamente tengo mis compañeros de apartamento que tammbién están trantado de mantener actualizados a sus amigos. Una de ellos es Laura, mi commpañera de cuarto, quien llegó hace 2 semanas y acaba de escribir una nota en facebook sobre su vida aqui. Decidí compartir con ustedes una parte de su nota porque refleja (en muchos aspectos, no todos) varias de las cosas que yo también he vivido pero que no les he podido contar a todos.

Asi que, aqui va (perdón por los q no hablan inglés, pero me da mucha mamera traducirlo):

"...And then my arrival in Bangladesh! Dhaka is a crowded, hectic, loud, and surprisingly beautiful city. You would absolutely not see how gorgeous it can be if you weren't looking. But then your rickshaw driver takes you across a bridge, and you see the amazingly green growth surrounding the river and it's quite picturesque. Perhaps you'll all get to see, if I ever get around to uploading some pictures on facebook. :) And the colours you see are abslutely fantastic. Whether it's the shelwar kamises the women wear (the traditional dress for women), the houses, the plants, or the rickshaws (which have some of the most fantastic decarations you have ever seen), the city is full of vibrant colour. Not to mention the people. I though Canadians were friendly... we ain't got nothing on these guys. Everyone I have met is so unbelievably friendly and hospitable, and they will bend over backwards to help you out.

So I was picked up at the airport by two guys from AIESEC, Shaffi and Yamin. My first impression of driving in Bangladesh: lanes are optional!!! No, I'm not kidding. Driving in this city is NOT for the faint of heart. After (somehow) not crashing about a dozen times, we arrive at the place I will be staying. It's actually a set of rooms added on to the roof of an apartment building, so we have a great huge "patio" in the front, which is awesome to chill on. The place itself... a bit small, you could say. Three rooms, 6 people, a kitchen that's so big I can almost get my left leg into it, and a living room that's only slightly bigger. That might be an exaggeration. But it's not the Ritz, let me promise you. The other distinctive feature: the beds are HARD. I think mine is filled with rice. Actually. They don't have cotton beds here because the heat and humidity would make the material go moldy. So they used instead what they had spare. Rice, it seems. It took awhile to get used to, but I've managed to stop waking up in the middle of the night because blood has stopped flowing to my leg because of the pressure on my hip. :)

BUT, despite my living space being less than spectacular, my room mates are terrific! The girl I share a room with is named Martha, and she's from Colombia. Then there's Karen, who's from Denmark. She was the first one I met, and made me feel much better when I first arrived, because I realized I really didn't have to say anything at all and she could just keep going and going ! (Just kidding Karen, you're absolutely amazing!! i just had to put that in. :) ) Then there's Anneke, who's from Germany and has been here for about two months, Judith, also from Germany, and then Bastian, ALSO from Germany (they're freaking everywhere, I'm telling you), who I am working with at CPD. They are my new family and have made the first few weeks absolutely amazing!

Well my first few days were pretty much just spent trying to figure out where the hell I was. The first day I asked Shaffi (who has been absolutely AMAZING, I certainly would have been kidnapped/mugged/bought by now if it wasn't for him) where I could find a map of the city, and he said "well, we don't really HAVE maps." Which I've found out isn't totally true, but might as well have been for the usefulness one would have provided. All the roads have numbers, but no one knows what the numbers are. Nor do rickshaw drivers know where any but the most major landmarks are. So really, you basically just have to know where to go. Instinctively, I guess. Luckily, I was shown. So I learned how to get to and from my apartment, I learned the Bengala words for left, right, and straight, to tell the rickshaw driver, and I was off! Kind of. I managed to get to the grocery store down the street. :)" Laura Jepson

miércoles, 11 de noviembre de 2009

ANALOGÍA PARA EL CAFÉ?

Una de las cosas que nunca me ha gustado de vivir en Asia es que el café es terrible! Tomar café no es una costumbre común (lo tradicional es el té), por lo que para muchos aquí no hay ningún problema tomar café instantáneo endulzado con leche condensada. Sip, yo sé… a alguien de hecho se le ocurrió esa idea (casi me muero cuando me tocó tomar eso!).

Por eso siempre viajo con mi café colombiano, para tratar de aminorar la añoranza del olor de café en las mañanas, o del tintico después del almuerzo. La gente local no entienden a qué me refiero cuando hablo de tomar buen café, y la verdad es que tampoco les interesa.

La situación es muy diferente cuando me siento a hablar del tema con un montón de italianos (Situación en la que me encontré hace unos días). A ellos, no sólo les importa, si no que tienen una opinión muy clara al respecto: El café italiano es el mejor.

Como colombiana, no podía permitir que se hiciera semejante afirmación en frente de mi. Por lo que, sin pensar en que estaba yo sola frente a 3 italianos, me metí en una discusión en donde tenía todas las de perder (eso si, proponiéndome a dejar la balanza por lo menos en un empate). Y adivinen qué… lo logré. Se requirió de una analogía para poder llegar a un consenso, así que aquí comparto con ustedes la conclusión:

“Los italianos tienen excelentes métodos para preparar el café (siendo el expresso el más famoso), pero los colombianos tenemos el mejor grano de café del mundo. Entonces… El café italiano es al colombiano como los son los carros a la gasolina: Por muy bueno que sea tu carro, sino le echas buena gasolina, no funciona bien. Así que, no importa cómo los italianos preparen su café, el mejor siempre va a ser aquel en el que usen el grano colombiano”.

La conclusión me dejo contenta no solo porque logré que reconocieran el café de mi tierra, sino porque ahora tengo con quien compartir un buen café :).

PS: Dias después, encontré un lugar en donde venden café colombiano. El único problema es que es importado por Starbucks :( (Tocó tomar de ese, por lo menos hasta que Juan Valdez llegue a Bangladesh).

domingo, 8 de noviembre de 2009

Si buenas, me llleva a...

Si hay algo que definitivamente es muy diferente de Colombia es el transporte. Lo primero que deben saber, aunque me imagino que lo suponen, es que no hay ningún sistema de transporte masivo. Es decir, nada de Metro, Transmilenio, Mio o algo remotamente parecido.

Hay más carros de los que deberían, muchos de ellos conducidos por choferes privados, y uno que otro taxi. Pero eso no es problema porque hay otras formas de transportarse a muy bajo precio. Señoras y señores, déjenme presentarles… los CNGs y los “Rickshaw”!

Rickshaws:
La mejor forma de describirlos es como unos bicitaxis. Recuerdo que en “Villa del Prado”, mi barrio en Bogotá, usábamos uno de estos para llegar al Portal del norte del Transmilenino. La Rickshaws son simplemente una bicicleta con una especie de carruaje en la parte de atrás donde caben dos personas, y si sos muy descarado metés hasta tres. Los “Rickshaw” no sirven para recorrer distancias muy grandes, a menos que querás matar de deshidratación al pobre ciclista, y usualmente los tomo para ir de un barrio a otro barrio vecino. Son muy baratos y útiles porque, debido a que tienen prohibido andar en las calles principales en horas pico, siempre evitan el tráfico y los trancones.

Lo particular de los Rickshaw, es que siempre estan pintados de diferentes colores, por los que se les considera una de las representaciones del arte nacional.



CNGs:
Aún no sé que traducen las siglas, pero es lo que uso todo los días para ir a la oficina. Son pequeños carritos verdes motorizados cuyos conductores generalmente andan de mal genio – aun no entiendo porqué… ni que les tocara andar en bicicleta como a los de los rickshaw. Tienen CNGmetro (como el taxímetro), pero no lo usan… tampoco entiendo porqué. Estos si se pueden usar para ir a lugares más lejanos y no son tan baratos como los “Rickshaw”, pero tampoco se les puede considerar costosos. Al igual que los taxis en Colombia: solos los encuentras cuando no los necesitas. Hallar uno en hora pico es casi imposible, y cuando lo haces te toca regatear porque algunos tienen el descaro de cobrarte el doble o el triple y más cuando ven que sos extranjero. La verdadera historia está en que ya me aprendí los números en bangla y puedo regatear en su idioma… (tenia que aprender algo de la malicia indígena colombiana , o no?).



El transporte después de las 9pm es muy complicado. Así que si no tienes carro o quien te lleve o te recoja, es mejor que te quedes en la casa, porque no hay muchos taxis (y si los encuentras son super costosos).
He estado pensando seriamente en este problema de movilidad, y he decido explorar la posibilidad de comprar un CNG. Si tengo éxito en el intento, les contaré al respecto :)

sábado, 31 de octubre de 2009

Los dias de la semana

En Bangladesh el dia oficial para descansar es el viernes (es festivo), por lo que lo normal es trabajar de domingo a jueves y descansar los viernes y sabado (Aunque algunos trabajan un poco el sabado tambien).

Esto, obviamente me ha desorientado un poco, a tal punto q se me olvida que dia es o si debo descansar o no. Hablando sobre el tema con un amigo, esto fue lo que me dijo:

"Es muy facil, solo recuerda que:
el viernes es domingo,
el sabado sigue siendo sabado,
el domingo es lunes,
y el jueves es el nuevo viernes"

Dahh... me pregunto porqé estaba tan confundida!

jueves, 29 de octubre de 2009

SOBRE UNA BODA EN BANGLADESH

Todo el que conozco que haya vivido acá me dice: “tiene que ir a una boda en Bangladesh”. Ayer finalmente fui a la boda de un amigo, del amigo, de mis vecinos (nop… no conocía a los novios y no recibí ninguna tarjeta de invitación) y si… era algo que tenía que experimentar!

El concepto de las bodas en Bangladesh es muy diferente al de las bodas en mi país. A diferencia de Colombia en donde por lo general solo se invita a la familia y los amigos más cercanos a los novios (o hasta donde la plata alcance), en Bangladesh los novios tienen que invitar a TODOS sus conocidos, no importa si no han hablado con ellos en más de 10 años, así que es normal tener una fiesta de más de1000 invitados. Es tan simple como que, si los novios te invitan… tienes que ir! Y si los novios no te invitan… puedes ir si alguien más lo hace, y no te llaman colado! Con razón a un amigo Bangladeshí casi se le disloca la mandíbula cuando le dije que una boda era considerada grande en Colombia si tenía más de 200 invitados.

La boda se divide en 3 partes, o sea que mínimo son 3 días de ceremonia. Yo solo fui a la última parte, así que cuando vaya a las otras les cuento como es, por ahora esto fui lo que vi:

La boda se celebra en un casa de eventos muy grande (obvio… no podés meter 1000 personas en el patio) decorada con muchas luces tipo arbolito de navidad, así que todo el que pasa por ahí, sabe que se está celebrando una boda. La decoración interior es tan o más imponente como la exterior, en donde la familia hace expresión de toda la preparación y dinero invertido en el evento.

El principal elemento del salón es la “tarima” en donde los novios se sientan en una especie de altar con sillas y flores a los lados. La tradición es que ellos se quedan sentados ahí durante toda la ceremonia, tomándose fotos y videos con todos los asistentes… incluyendo a los colados como yo . Obviamente no iba a desaprovechar la ocasión para tomarme LA FOTO de la noche, pero eso no evitó que me sintiera incómoda con la luz cegadora y acalorante del camarógrafo… pobres los novios que se tienen que aguantar la luz toda la noche (pueden ver el resultado en Facebook).

Después de saludar a los novios, los invitados se sientan al frente de la tarima… háganse de cuenta las bancas de la iglesia mirando al cura (perdón por la comparación católica, pero es la explicación mas simple). En las bancas no se hace nada especial, simplemente socializar un poco con los otros invitados y mirar al frente mientras los novios se siguen tomando fotos.

A los novios los visten con unos atuendos super, super, super especiales y caros. Y se ponen tantas joyas como sea posible. Al igual que la familia, los novios toman horas en ser vestidos y preparados para la ceremonia.

Una vez obtuve el registro fotográfico de mi asistencia, nos dirigimos a comer. Y como buen evento la abundancia de comida no faltó: Arroz, pollo, kabab, jugo, agua, etc. Los novios solo pueden comer hasta el final de la noche y a ellos se les prepara un plato especial en forma de “cabrito”… como si fuera una versión bangladeshi de la lechona (en la versión original los novios comen cabrito de verdad).
Y como dicen por ahí “indio comido, indio ido”, después de que tuvimos la barriga llena, nos dignamos a regresar a la casa.

Definitivamente hubo muchas cosas que me sorprendieron de esta fiesta, sobre todo por lo exótico de los colores de las ropas, lo picante de la comida y la cantidad de personas. Sin embargo hay cosas que siguen siendo iguales para ambos países:
1. El matrimonio es un evento social importante.
2. Las familias gastan mucho dinero en las ceremonias.
3. El vestido de la novia es súper importante.
4. Nunca falta el colado! 

(Para las fotos visita mi perfil en facebook)

lunes, 26 de octubre de 2009

MI PRIMERA SEMANA EN DHAKA

Tengo tantas cosas que decir sobre este lugar que ni siquiera sé por dónde empezar. Bueno, supongo que debo comenzar diciendo que hasta ahora… me está gustando! J No sé si es el hecho de haber estado muy prevenida a encontrarme muchos desafíos de entrada y de tener bajas expectativas sobre esta ciudad, lo que hace que sea simple superarlas, pero me siento muy cómoda por estos laditos del mundo.

Apenas llevo una semana aquí y ya he estado en un partido de Cricket en el estadio nacional, de invitada en un restaurante típico Bangladeshi, en un concierto de rock, en un baby shower y hasta me han vestido con Sari. Dudo que el resto de mi tiempo aquí logre mantener una agenda tan activa, pero tengo el presentimiento de que va a ser una experiencia agradable, simplemente porque la gente es muy amable y hospitalaria.

Dhaka es una ciudad gigante, dicen que tiene más de 100 millones de habitantes pero la verdad es que dudo que alguna vez hayan podido hacer un censo decente. Hasta ahora solo me he movilizado en la zona moderna de la ciudad por lo que todavía no he conocido la “verdadera Dhaka” que me han dicho es muy diferente (es como si habláramos de la Cartagena antigua y la nueva – dos mundos diferentes). La Dhaka que conozco es algo así como lo que recuerdo de una Barranquilla 15 años atrás: No todas las calles pavimentadas, muchos cables de electricidad colgando de los postes de luz, internet lento y un tráfico de locos! Hay gente muuuuy rica y gente muuuuy pobre – la desigualdad típica de un país en desarrollo. Las casas y apartamentos de los ricos son muy grandes y es común tener varias personas de servicio y chofer. Las mujeres casi no salen solas a la calle si no es con sus maridos o padres, cosa que ha cambiado con las nuevas generaciones que van a la universidad y han estado de intercambio en otros países.

En la oficina el ambiente es muy agradables. No todos hablan inglés fluido, pero eso no ha sido impedimento para hacernos entender. Aún no he descubierto como es la cultura laboral, pero me la impresión de que es lenta y un poco desorganizada... a lo mejor y en unos meses cambie de imagen.

Las mujeres visten “salva camise”, los hombres “punjabi”, la comida es picante pero rica, todos los días voy al trabajo en CNG o “Rickshaw”, tengo celular como cualquier persona, y si… me he sentido muy segura hasta ahora. En próximos posts hablaré a profundidad de cada uno de estos elementos que son diferentes a la cultura colombiana.

THOUGHS ON MY WAY TO BANGLADESH

(These are some thought before my arrival to Bangladesh)

There’re a lot of things that had happened in the last month. Things that have made me think in other things. Everything started when I decided to do my traineeship in Bangladesh. I haven’t even arrived yet, but here are some of those things that are going to be written just because I need to take them out of my system.

1
. International mobility is not easy, especially if you were born in the southern hemisphere.
My first task after being matched with a TN in Bangladesh was to get a visa. It was, sadly with not too much surprise, that I discovered that there’s no Bangladesh embassy - not only in Colombia, but - in any country of Latin- America.

The closest one to my city is in Washington, which is how I decided to spend a couple of days in the US. Issuing a multiple visa to Bangladesh takes longer than one day (opposite to what it says in the Embassy’s webpage), and those couple of days visiting my aunt in Virginia became a week.
Now, don’t get me wrong, I had an amazing week in the US. But it doesn’t keep me away from thinking: ¿What if I didn’t have an America visa? ¿How much would I have to pay to a travel agency for doing my paper work? And most importantly ¿Shouldn’t it be easier to travel from country to country? ¿Shouldn’t it be easier for those who want to understand the world from a different perspective?

It’s sad that we have so much technology to connect the world virtually and get to know things in real time from all the corners. But when you want to see them on your own, sometimes it is just NOT POSSIBLE.

2. Immigration officers should not hit on foreign visitors!
I’ve always felt intimidated by US immigration officers. Not only because of the “karma” that we, Colombians, carry because of drug dealers-image, but also because US officers are big, powerful and sometimes menacing.
Well… this time I run into a big, powerful and flirty one. The guy had pretty gray eyes, tanned skin and even a sexy smile, but when he tried to speak Spanish to ask me if “I’d like to date police officers” I just panicked! Come on, Really? How could be someone who represents law asking me that? I immediately thought it was so wrong and wanted to give him an evil look (like Cueto’s style), but I couldn’t put in risk my legal entry to US. Which is why I just gave him a big fake and flirty smile, pretending like his Spanish was really bad and I hadn’t understand a word. Final result? I got a permit for 130 days (I just needed 5 days).

A friend of mine went through a similar situation the same day in another country across the world with another immigration officer, which made me think that lonely traveler women have to put up some much sh*t. No wonder why my parents get so worried when I travel by myself, we get exposed even with those who are supposed to protect us.

3. I love airports… and New York’s JFK is my favorite so far.
I’ve always like airports, even when I was just a baby. They’re full of people running from one place to another with their busy lives. I can easily spend hours imagining hundreds of stories from the travelers I run by. And add to that the technology show performance, not only in the duty free shops but in the logistics management of the airlines and the airports themselves, trying to make traveler’s life easier (and increase their profits off course). I like airports so much, that I’d be the happiest working-for-free flight attendant (If I was one).

I’ve been in many international airports and always find interesting how you can feel the culture of a city reflected in that single space even when is full with people from different countries. You can always recognize the sophistication in European airports, the technology and sense of perfection of the Asian Pacific ones and the sense of controlled-chaos in Latino lands.

Today I had to make a stop for a few hours in New York’s John F. Kennedy airport, and for the first time in my life I felt like I could be anywhere. Seriously, if I had got in a plane without knowing my destination and ended up in JFK, I’d still be lost. I saw faces of people and listened to languages from every corner of the world in the 20 minutes I spent in the security line. The environment is not too fancy-western, not too techno-asian and neither too chaos- latino (in my opinion). It’s like it has been made to make every culture feel comfortable. This must be the reason of why NYC is the so accurate called “world’s capital”. Some friends told me once that if they had to pick me up a city to live it would be NYC… it seems like they were right!

4. Dubai’s international airport is like an E.T.'s port:
If in JFK you can see faces from every corner in the world in Dubai you can see like they’re coming from another planet. In this 8 hours stop, I felt like an extra in a scene of Bruce Willie’s “The Fifth Element” when he goes to the space-ship’s airport… everyone looks so different from each other.

I got to see fundamentalist women in their black only-see-my-eyes “burkha”, next to a super sexy Korean girls dressed in high-heel boots and miniskirts. I saw business Indian men in their Armani suits sitting next to a Japanese young family in their vacation outfits. In the airport you could find shops from the most famous designer’s brands and more departure gates than they actually used. I definitely didn’t know what luxury was until I came here.

I wondered if this is how the future is supposed to look like… I hope it isn’t. It was a little weird experience, and made me think how huge and diverse Asia is, so different from Latin-America. So exotic, that it made me glad I got the opportunity to have this experience. And so different, that it made me miss my country at the same time.

5. Final arrival to Bangladesh… how did I get here?
On the waiting room of my final flight to Dhaka I have to admit I got a little bit scared. Not because of the fact that I’m all alone in the other side of the world, but because there were only men in the gate. I never thought too much before on how my experience could be influenced by the fact that I’m a woman, raised in a totally different culture and different religious believes. I thought I could learn all these things through my exchange and here, right in the plane, it was my first lesson: “Martha… how do you feel surrounded only by men?” (Yeah… fucking scared!).

I had the fortune to be sited next to a foreigner, and what a surprise when we found out we both were from Colombia AND from Cali! What are the chances that something like that happen? One in a BILLION? This was definitely a present from a higher power because it made me more comfortable to talk with someone in Spanish before arriving.

The arrival to Dhaka airport was not scary a lot, was just the feeling of starting a new chapter in your life… like going to a new school in a different town: don’t know what to expect. Let’s see how it goes… would I like Bangladesh? Or would I be praying to go back home ASAP?